La iniciativa comenzó la charla presentándose, el entusiasmo se puso de pie empujando a la desesperación que bastante nerviosa se tropezó con la torpeza. La burla no dudó en provocar risa, la cual terminó en carcajadas de algunos presentes. Efecto que no contagió a la apatía que permanecía pusilánime al igual que la tristeza. A todo esto, el enojo armó la pelea entre los que se prendieron con la burla y los que pensaron que fue desubicada. A la impotencia se la podía ver muy preocupada porque no podía calmar los ánimos. Y mientras la justicia trataba de darle orden a la discusión, el orgullo y la vanidad acicateaban a la inteligencia y al sentido común para que encuentren alguna solución. Al rato y con la colaboración de otros presentes se logró la paz. El orgullo se quedó convencido que fue por su aporte y la vanidad presumió a los cuatro vientos su intervención. La ansiedad irrumpió diciendo que era tarde y que aún no se había comenzado con alguna charla importante. Inmediatamente la polémica propuso hablar del amor, “¿que es el amor? Primer amor, amor prohibido, amor imposible, amor a primera vista, amor platónico... ¿amor que es para ustedes, amores?”. Varias voces saltaron enseguida con definiciones y comentarios, sin embargo el abatimiento se sintió rebalsado y la indiferencia se quedó dormida. Distinta la actitud por ejemplo del absolutismo que dijo con convicción y vehemencia: “El amor es un sentimiento intenso de afecto y entrega por alguien... el amor prohibido es para los rebeldes, el imposible para los soñadores...” pero fue interrumpido por el romanticismo que defendió frases mas dulces, suspirando que el amor es el lo mas lindo que hay, que lo define mejor una mirada y una frase espontánea del corazón. La intolerancia se hartó de algunas discrepancias, y ayudada con la queja armaron otro alboroto. En esta ocasión la alegría y la perseverancia consiguieron que el desorden se tornara cómico y anecdótico. Y el tiempo seguía pasando, y se sucedían una tras otras las mas disparatadas situaciones, algunos debates profundos y otros triviales, simples, complejos, interminables, para todos los gustos. De pronto, el silencio hace callar a todos porque escuchó unos pasos... la puerta se abre, aparece la vida y los recoge a todos volcándolos en su mochila como un manojo de juguetes o como un botiquín indispensable, depende como se lo mire.

HH.
Interesante. Me gusta el recurso de personificación.
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