Apocalipsis, temerario final de una historia ya contada,
el rengo avanzó torpemente arrastrando su angustia,
el tuerto miró de reojo su pasado y comprendió sus errores y no lo soportó,
desvaneció en su angustia, abatido pero vislumbrado por la imagen fulgente que atravesaba su inquieta mirada,
entonces pensó en el rengo y su desgracia, en el manco y su arrogancia, en el bebe y la lactancia,
En todo lo bueno, en todo lo malo y luego fue feliz.
Una ternura irresponsable jugueteó en su anhelo y reprodujo en su alma la sabiduría del saberse feliz en la desventura y la desazón.
Pintor Catalán.
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Terriblemente buena prosa del actualismo reinante... me revaloriza las ganas de trasender en este mundo.
ResponderEliminarMe gustó. Es bastante ezperanzador...bastante optimista.
ResponderEliminarSaludos.
Gracias x tu trasCendente post, jaja.
ResponderEliminarInquietante aporte SR Hormiga, ironicamente la suya es una correccion in-trascendente, pero la tomo.
ResponderEliminarGracias Leo, Salu2.
ResponderEliminarUna joyita de la literatura hispanoparlante.
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