O no se quieren dar cuenta?
Cuando una mujer quiere a un chico, apunta lo tiene en la mira, presa fácil, y no dispara...
Cuando un varón quiere a una chica, apunta pero no la encuentra, dispara, falla y para colmo queda al descubierto por lo cual todas las otras presas huirán despavoridas, por lo que la próxima víctima deberá buscarla en otra manada, todo esto al menos que realice el nunca bien ponderado "trabajo finito", que aunque desgastante mantiene un nombre limpio de impurezas y de alguna manera masoquista, disfrutando también, el trabajo finito consiste en miradas, chistes tontos, cumplidos, gestos, averiguaciones, entrega total y desinteresada, mucho, no perdón muchísimo mas celosa que la atención prestada una vez logrado con éxito el acecho.Una vez que el sí llegó, observamos una especie de felicidad que parece eterna, y sobre todo un relax tal que logra que al tiempo extrañes aquella persecución. Podríamos mostrar como ejemplo al leopardo, que tras una exhaustiva cacería en la cual logra atrapar la presa, come tranquilamente y sacia con voracidad toda su hambre con ese cuerpo por fin entregado a sus fauces, pero claro al poco tiempo, la carne se pudre, y queda poco por lo que quedarse, por lo cual nuevamente hambriento va en busca de una nueva cacería, como para mantenerse entretenido, no en fin todo esto parecería muy sencillo, si no fuera que el Hombre aprueba con 4, pero la mujer te mira con 7...
Pintor Catalán.
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